Actualmente en Argentina existen cientos de niños, están sumidos en una prolongada pobreza estructural que los cercena desde el mismo día de su nacimiento, sin posibilidades de ningún tipo de desarrollo, y con niveles educativos, culturales, habitacionales y de salud muy por debajo de los parámetros mínimos poblacionales. Pero a esta realidad se suma la violencia familiar, los abusos, abandonos o maltratos.
Ante esta situación no podemos mirar para otro lado, es necesario tomar acción y apostar a un futuro diferentes para todos los niños, es por eso que la Fundación Pidmer desde marzo de 1991 sostiene al Hogar de niños Un Rinconcito de Amor.